El corazón

Hola, mi nombre es... En realidad no tengo nombre, solo sé que soy el más importante de mis compañeros, sin mi, no serían nada, soy el corazón.
Con mis ochenta y ocho años de vida he pasado por muchas fases, como todos unas eran más buenas y otras menos, a eso iba, hay cosas que me han pasado que no he acabado de entender aún, y que creo que moriré sin saberlo.
En una etapa mía, cuando solo era un joven y saludable corazón de diecisiete años empecé a notar un dolor intenso que era diferente del que tengo ahora, un dolor que no era de enfermedad, un dolor que hacía que mis amigas las defensas bajaran y todos tuvieran menos ganas de hacer cosas.
Yo estaba allí, era el que peor lo pasaba, así que tomé la decisión de enviar a una célula al cerebro y que le preguntase que es todo lo que estaba pasando, porque por lo que veía, él era el único que no lo pasaba mal.
Cuando volvió, me explicó que mi compañero le habló de algo llamado amor y otra cosa llamada sentimientos, no entendía nada, ¿qué me intentaba decir con eso? Pues la verdad es que no lo sé, lo único que sé, es que esa fue la primera pero no la última vez que me pasaba.
Ahora tengo un dolor muy diferente de ese, se trata de que tengo un nuevo compañero, que me está intentando hacer la vida imposible, y lo esta logrando, ese compañero es la cosa más malvada que nunca he conocido, ¡Maldito tumor!
He estado siendo su rival durante unos siete meses, me he cansado ya de intentar que no me venza, ¿por qué necesito ganarle?, total, solo estoy pasándolo peor y estoy demasiado cansado ya…
¿Por qué no dejarle ganar? Creo que ya he vivido todo lo que he querido vivir y además todos mis otros compañeros lo están pasando mal por mi culpa, creo que es hora de descansar…