COMO ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

Era todo muy extraño, no sabia si era real o no, pero parcia un sueño. La gente de mi alrededor cada vez se hacia mas pequeña, los libros crecían, yo crecía.
Era dificil de creer, pero era cierto, catorze de febrero, el dia de san valentín, todo el mundo con sus parejas y yo en una clínica donde habia gente con diferentes diagnósticos y todos cada vez mas raro, pero sin duda el mio era el ganador ese dia.
Síndrome de Alicia en el país de las maravillas, o lo que viene a ser un transtorno neurológico. Síndrome que afectaba a niños pequeños o a adultos con cierto grado de migraña, y uno de esos niños era yo, a ver, niña, niña, lo que se viene a decir niña, no era, solo unos dieciseis añitos.
Me diagnosticaron terápia de grupo, donde se suponía que irían chicos y chicas de mi edad (más o menos) y me ayudarían a recuperarme (solo un poquito). Allí conocí a mi actual mejor amiga, Julie; padecia de un transtorno del sabio, tenia memrizados de pies a cabeza más de 2.000 libros aunque no todo era increible, sino que eso le hacia olvidar o no saber hacer cosas básicas y eso era un poco chocante.
Hizimos montones de planes para irnos de viaje, de acampada o a cualquier sitio exepto esa estúpida terápia que no servia para nada (bueno para algo si pero...) la ilusión era tan grande que ninguna de las dos pensaba que todo hubiera acabado en esta situación, a ella le dieron "el alta" y se recupero (no del todo) bastante bien.
Se fue, le dije que me llamara, aunque no lo hizo tantas veces como yo esperaba, a veces me mandaba fotos, tenía un piso y un novio (un possible futuro marido), ella siempre me decía que le encantaría tener un marido que la quisiera (bueno eso todas las mujeres) y dos hijos o tres, un niño y una niña preferentemente; Jack y Melodie.
Y parecía que lo iba a conseguir, quiza era la persona más valiente que habia conocido jamás.
Increible.
Yo sin embargo, seguía allí sin hacer nada de lo que propusimos, bueno, en algo si que acerté porque tenia una família que me cería y una amiga que sin duda iba a llegar muy lejos.
Y estaba decidida a comerme el mundo haciendo lo que más quería.
Porque ni la reina de corazones me iba a ganar esta vez.