Maldad

Me encanta ser malvado al igual que mis hermanos aunque la mayoría de ellos mueran por culpa de la policía blanca. Soy una célula cancerígena y me estoy empezando a quedar solo en las carreteras rojas ,donde vigilan y circulan los policías blancos, que llegan a todos los puntos del país. De momento estoy a salvo y me he empezado a instalar en la comunidad de Hígado. Estoy recién asentado y la verdad es que se está muy a gusto. Mis hermanos, que ya habían vivido aquí antes de que la policía blanca los detuviera, me comentaron que era de los mejores sitios del país y yo, cómo célula curiosa que soy, quería comprobar lo que me decían. Así que recién acomodado, me puse a crear mas hermanitos cómo yo. Me estaba empezando a sentir muy solo.

Habían pasado ya unos meses y eramos casi 2000000000000 de hermanos en la comunidad de Hígado. Empecé a notar como un estrés porque ya no cabíamos y como procreaba cada día pues les envié a la comunidad de Intestino. Era abrumadora la cantidad enorme de pequeños villanos que causábamos el terror por todo el país, no había nadie que nos detuviera ¡eramos invencibles!. Siempre estábamos procreando y procreando e íbamos deteriorando las calles por dónde la estirpe delas células cancerígenas avanzaban. La policía blanca se empezó a percatar de nuestra presencia y envió todos los refuerzos del país contra nosotros. Lo impresionante fue que no podían con nosotros habíamos ocupado dos regiones principales del país y ya no había nadie que nos parase. Quedaba poco para cumplir un año cuando nosotros empezamos a ocupar casi todo el país. Íbamos a dominar todo el país y gracias a mi. Yo iba a ser el rey , el jefe supremo, el todopoderoso Cáncer XIV, el rey mas batallador de todos y que había sometido a mas territorios. Todo iba viento en popa, pero de repente todos empezamos a notar cómo si el país se desmoronase, empezaba a temblar aparecían luces raras y eso hizo activar mi estado de alerta.

Unos días mas tarde se produjo el fallecimiento del país. ¡Cómo podíamos haber sido tan ignorantes!, nos habíamos matado a nosotros mismos conquistando demasiados territorios. Habíamos acabado con nuestro país y toda la vida que había en él. No nos dimos cuenta de lo que empezó siendo un pequeño tumor que se iba eliminando por la policía blanca en un cáncer de hígado, páncreas e intestinos. Aquel movimiento migratorio que habíamos hecho se llamaba metástasis y era lo que acabaría finiquitando nuestras vidas. Así que más vale tener poco porque cuando tienes demasiado se puede volver en tu contra.