SINCOPES Y AGUJERO EN EL CORAZÓN

Abro los ojos y miró a todos los lados, estoy mareado y recuerdo pocas cosas.
Veo unas máquinas que a través de cables se enchufan a mi cuerpo, y cuatro personas en una sala, un espejo, y otra sala al lado con cuatro personas ¿pero qué ha pasado? ¿Dónde estoy? Recuerdo, recuerdo… ¿una ambulancia? No, dos tal vez o ¿tres? Si creo que he estado en tres ambulancias pero ¿Por qué? Intento recordar más cosas pero me duele la cabeza, y el pecho, me siento hinchado. Observó mi barriga y ¿Esta hinchada?
Llega una enfermera, me pregunta cómo me encuentro, y no ser que responder porque no tengo muy claro cómo me siento ni donde estoy.
Le preguntó a la enfermera ¿Dónde estoy? Amablemente la señora contesta en la UCI ¿Qué, pero como he llegado aquí? No entiendo nada.
La enfermera me cuenta que he sufrido dos sincopes.
Empiezo a hacer memoria y recuerdo que era un sincope.
Los sincopes también conocidos como desmayos es la perdida brusca de la conciencia, el corazón que tiene aproximadamente el mismo tamaño que tu puño, late 100.000 veces al día, 35 millones de veces al año, y 72 veces por minuto, aproximadamente. El mío latía mucho menos y casi no tenía fuerza por lo tanto no podía bombardear 4,5 litros de sangre por minuto y enviarla a todo mi cuerpo. Se me formaron coágulos de sangre porque no podía bombardearse toda la sangre, y perdía la conciencia porque no me llegaba suficiente sangre a la cabeza. Para que no tenga más sincopes me colocaron un marcapasos, que me ayuda a bombardear el corazón, pero en mi caso no había anestesista, de tal forma que cuando me lo colocaban yo sentía el dolor y sin querer me movía un poco. Ahora empiezo a recordar me morí dos o tres veces y me reanimaron.
Al moverme sin querer una de esas veces agujeraron mi corazón, y empezó a sangrar de tal forma que me llevaron a otro hospital para evitar que muriera, en el trayecto, yo no era consciente de lo que pasaba y encima deliraba porque me acuerdo que le dije a mi mujer y a mi hija que mi nieta había hecho un dibujo muy bonito en la pared que veía enfrente, cosa que no tenía sentido porque estaba en una ambulancia.
En el hospital donde estoy ahora me abrieron por la barriga y por el medio del pecho, me cosieron el corazón para cerrar el agujero y colocaron un marca pasos.
La enfermera me contó que los médicos pensaron que moriría pero no fue así, mi corazón por muy débil que estuviera consiguió ser fuerte.
Mi familia me apoyo en todo momento, y si estoy vivo en parte es gracias a ellos que hicieron todo lo posible para que no me muriera.