La constancia

Esta es la historia de cuatro compañeros de clase de un colegio situado en algún punto de la geografía española, de hecho podríamos situarlo en cualquier lugar, pues la historia y su moraleja son recurrentes.
Carlos el bravucón, Gerardo el maquiavélico, Iván el estudioso y Lorenzo el introvertido.
Gerardo y Carlos se pasaron su infancia y su adolescencia maquinando uno, y llevando a cabo el otro todo de tropelías, bravuconadas, vejaciones y humillaciones a compañeros y cualquiera que se les pusiera a tiro o estuviera de moda. Gerardo siempre salía indemne de cualquier castigo por hacer honor al dicho de tira la piedra y esconde la mano.
Carlos, por el contrario, siempre solía ser represaliado aunque por su ascendencia familiar, de alto rango social y económico, casi siempre salía bien parado (hay cosas que no cambian).
Por otro lado Iván, solitario y tedioso, encaminó su infancia y adolescencia a algo que le apasionaba; la ciencia. A ello se encomendó en cuerpo y alma.
Por último Lorenzo, el introvertido, que se pasó todo este periodo del que hablamos siendo la diana de Gerardo y Carlos para sus burlas y chanzas, sufriendo lo indecible para intentar sobrellevar las situaciones. Gordo , tonto, friki y demás adjetivos eran sus motes habitualmente. Bien … el tiempo pasa muy deprisa … muchos años más tarde ya mayores y en plena recesión económica, Carlos y Gerardo contrajeron una grave enfermedad infecciosa en el trabajo que desarrollaban, ambos eran miembros del equipo de limpieza de las alcantarillas pues su nivel de estudios adquiridos no les dio para más.
No tenía cura y todo el equipo científico de la universidad de Houston, trabajó sin descanso durante muchos días y muchas noches para encontrar una cura para la nueva cepa del virus que estaba acabando con la vida de Carlos y Gerardo.
Cuando todo parecía perdido, un técnico de laboratorio y un médico epidiemiológico españoles dieron con la vacuna casi sobre la bocina … se llamaban Iván y Lorenzo…
Moraleja… La bondad, humildad y constancia hacen al hombre más humano y el engreído, arrogante y déspota se muestra tal como es desde la infancia.