Vuelta al pasado

Pasaban los días y seguíamos igual, siempre con la mima historia, yo no aguantaba más, trabajábamos muchas horas para después recibir un simple sueldo. Trabaja de ayudante en una empresa de bolígrafos. Estaba en camino para sacarme la carrera, la cual no pude acabar por qué suspendí el último examen ya que me relajé y pensé que lo aprobaría, en el cual me jugaba el futuro. Yo estudiaba ciencia, aquella era la carrera de mis sueños, la cual yo quería estudiar, quería ejercer de profesora de física i química. Necesitaba volver a aquella época en la cual estudiaba y me preparaba para hacer de profesora, de lo que me apasionaba, la física. Hacíamos experimentos muy divertidos, y varios trabajos en grupo, pero siempre caía un examen que valía mucho, y en el cual te la a jugabas para poder aprobar la asignatura.
Un buen día, mientras me dirigía al trabajo, se me ocurrió que podía utilizar una máquina no del futuro sino del pasado, para volver a sacarme la carrera y estudiar lo que a mí me gustaba. Lo veía un tanto difícil, ya que el problema era de donde podía sacar yo en ese momento una máquina para volver al pasado.
Justo al lado de donde trabaja, había un sitio donde recopilaban cosas antiguas, y me acerque a ver si tenían lo que necesitaba. Así que entre, y nada más entrar la vi, aquella cosa con tanto brillo me miro, nos miramos, la observé y rápidamente conectamos, ella me necesitaba y yo también, y no me lo pensé, la compré. Tenía ganas de estrenarla con el viaje tan esperado que tanto tiempo llevaba soñado y que ahora podría cumplir.
Al llegar a casa, me preparé para realizar aquel viaje tan esperado. Coloqué la máquina del tiempo, tiré de la palanca y tasss…, aparecí estirada en el sofá, repasando para el último examen para poder sacarme la carrera. Me lo jugaba todo a vida o muerte, muy nerviosa yo, fui a la cocina y me preparé un té para relajarme, y pronto dirigirme a dormir.
Eran las 9:00, estaba sentada haciendo el examen, quedaban 5 minutos y me faltaba la última pregunta, la tenía que contestar rápido y bien.
Pasaron dos semanas, y el profesor llegó con los exámenes corregidos en la mano, muy nerviosa recé 4 o 5 veces, era o todo o nada, o un buen trabajo o no. Finalmente, conseguí mi objetivo, aprobé el examen con buena nota y de seguida, nada más echar el currículo me aceptaron de profesora de física en una escuela.
Yo tuve la suerte de tirar hacia atrás, con una máquina que no creía tener en mi vida. Con esto lo que quiero decir es que a todos los que estudiéis no solo ciencia, sino cualquier asignatura, estudiad que ese es el único futuro que tendréis.