LA VIDA DE UNA PATATA

Acabada de nacer estoy, y me dirijo a mi casa subterránea con mis padres y mi hermano, que todos ellos grandes son. Ahora es primavera, y ya hace una semana que nací, y cada dia que pasa me alimento de tierra y agua, que hay por los alrededores de nuestra casa, cada dia voy creciendo más. Hoy al ir al médico nos han dicho que nosotras las patatas nuestra esperanza de vida es de diez meses, dicho así unos 300 dias. Todas nosotras en nuestra ciudad subterránea estamos hasta los 200 dias, a partir de esos 200 dias sobrevivimos como podemos, todo eso empieza por culpa de los gigantes nos vienen a recoger hasta llenar bolsas enteras para luego alimentarse de nosotras. Muchos familiares míos; tíos, abuelos, y otros que ahora no voy a mentar ya se fueron al viaje sin retorno, a la boca del gigante.
Una semana después me encuentro llorando en mi cama se han llevado a mis padres, y ahora mi hermano cuida de mí.
A medida que va pasando el tiempo ya es verano y de vez en cuando caen tormentas, y se provocan como tsunamis, la tierra se inunda, y se crea mucho barro, pero eso a mí me conviene porque otros animales salen a pasear y yo me alimento de organismos muertos y agua. Ahora que ya es verano hace mucho calor, ahora soy de los grandes de todos mis amigos, pero solitaria porque mi hermano ya no está, esta raptado, tan solo me quedan tres meses de “buena vida”. Este verano mes estoy poniendo morenita, y a pesar de todo eso todos los dias vamos a la piscina municipal yo y mis amigas, donde hay cucarachas, hormigas…
El otoño ha llegado, hoy es el dia, hoy es el dia en que los gigantes nos escojan, nos encarcelen en bolsas o en redes a mí y a mis amigos. Una vez nos explicaron que cada una de las bolsas de patatas eran destinadas a diferentes pueblos o ciudades, y que con las patatas se podían hacer diferentes comidas. A medida que pasa el otoño nuestra bolsa se va vaciando, y por lo que he podido observar, para comernos nos despellejan y nos cortan nuestras extremidades, y solo se comen nuestro corazón, algún son chafadas puré, otras patatas son troceadas para tortillas…
Ha pasado este otoño en un abrir y cerrar de ojos, y ahora estamos en invierno, no sé porque pienso que está llegando mi momento porque soy de las únicas patatas que quedan en la bolsa.
Hoy ha llegado el dia, los gigantes nos sacan de una patata en una de la bolsa, me han cogido, y me han metido bajo de una fuente enorme de agua caliente, pero ahora me están secando. ¡Por favor que dolor! Me están despellejando, me estas quitando la piel, por favor mis últimas palabras: sea quien se quién me coma, que disfrute de mi gusto, y que le de placer comerme, hasta otra mundo, pronósticos cumplidos, más de 200 dias vividos.