Una de hongos

Es curioso el estudio de los hongos, pero también importante. Se conservan en herbarios, en cajas alineadas y colocadas en cientos de estanterías ordenadas por sus nombres científicos. Normalmente se guardan con algún trozo de material al que han invadido de tal forma que se convierten en pequeños cofres de tesoros con materiales dentro envolviendo troncos, piedras o plantas. ¿Cómo llega alguien a dedicarse al estudio de estas misteriosas cajas?

Eladio es un tipo normal, ya tiene sus años y se siente contento con su vida. Un poco monótona pero así es como le gusta. Nunca soñó con viajes largos ni experiencias extrañas. Le gusta más mirar hacia adentro y pensar en el porqué de las cosas. Los seres vivos pequeños que pasan desapercibidos son lo que más le da curiosidad, se hizo biólogo y después se especializó en micología.

Hace un tiempo, se había extendido un tipo de enfermedad infecciosa producida por un hongo que tenía atemorizada a la población y mucho más a las autoridades que no encontraban cura ni paliativo. Los enfermos estaban confinados en un hospital solo para ellos y éste estaba aislado del exterior hasta que se levantase la alarma social que se había extendido. Esta enfermedad era altamente contagiosa y no sabían cómo frenarla. Eladio tenía la certeza de que un hongo bien conocido por él, era el responsable, pero no tenía forma de demostrarlo. También tenía su propia teoría de un antídoto para luchar contra él, pero no lo podía probar. Sencillamente no sabía por dónde empezar. No había publicaciones al respecto y lo único que le sonaba es que había una tribu en Borneo que sabía combatir este hongo desde el principio de su existencia para curar enfermedades. Pero como esta, había varias leyendas por ahí.

Decidió bajar al herbario de Fanerogamia para observar la especie y quizá preguntarle por la enfermedad. ¡Ay! Aquel santuario de olores y colores que tanto le inspiraba… Le capturó como siempre y sin saber cómo hizo lo que no había hecho nunca. Decidió viajar a Borneo en busca de la explicación de por qué ese hongo estaba atacando ciertos órganos de algunos humanos y provocando la enfermedad.

Borneo es una isla tropical y húmeda. Paraíso de animales y especies exóticas. Eladio estaba encantado, nunca se imaginó que aquello iba a ser tan intenso y tan prolífico. Estuvo en las universidades de allí hablando con otros científicos y aprendió mucho más que en toda su vida. Se movió, viajó, visitó distintos lugares, trepó por los árboles. Era increíble. Nunca se imaginó que el trabajo de campo podía aportarle tanto y además ser tan divertido. Estuvo en el poblado aquel de la leyenda que por supuesto existía y utilizaba un antídoto hongo en cuestión. También aprendió mucho del curandero de allí, que llevaba utilizando las plantas autóctonas para todo tipo de dolencias.

Al volver estuvo enfermo pero sobre todo tuvo mucho, mucho dolor de cabeza. Durante la convalecencia que le supuso la vuelta de un viaje tan lejano, escribió un número de artículos considerable. Y sí, si descubrió como actuaba el hongo aquel que tanto deseaba desentrañar. A causa de ello, ayudó a una universidad a encontrar un antídoto…

Por aquel artículo le dieron el premio más prestigioso de investigación aquel año. Ni en sus mejores sueños se lo podía haber imaginado tiempos atrás. La financiación para su proyecto de investigación vino con el premio y se vio rodeado de un equipo grande con inmensas posibilidades de investigar en su campo.

Le costó entender lo que había pasado, o por lo menos asumirlo. La verdad solo la comprendió cuando la encargada del herbario le contó que se guardaban algunos hongos alucinógenos que no estaban catalogados y que ya solo su olor producía dolores y malestar. Ella era una persona enferma a la que le habían diagnosticado el síndrome de la doble personalidad y vivía en su propio mundo. Eladio se dio cuenta de que no estaba enferma y lo que pasaba es que estaba respirando algo que la estaba afectando y a ratos tenía alucinaciones comportándose con otra persona. De hecho ese centro de investigación tenía fama de tener investigadores con ciertas costumbres raras. ¿Es que nadie se había dado cuenta? Aquel lugar de trabajo era un verdadero peligro y los días pasaban por allí plácidamente sin ningún cambio. Decidió que tenía que buscar el origen de aquella situación y ponerle remedio. Buscar la especie que estaba causando cambios de actitudes y personalidad en la gente que por allí pasaba… ¿o es que alguien se había creído de verdad su viaje a Borneo?