Una prueba de concepto

Definitivamente la reunión no estaba yendo bien y ni siquiera entendía por qué. Él era un hombre de mundo, curtido en todas las situaciones sociales humanamente posibles, desde la cena de gala benéfica hasta el partido de golf con los jefes. Qué diablos, era ni más ni menos que el secretario del Vicepresidente Primero adscrito a la Comisión Ejecutiva del Consejo de Administración. Una reunión con el nuevo presidente de la compañía no podía ser tan difícil, aunque no fuera un presidente al uso…

-Señor presidente…
-Profesor, si no le importa prefiero profesor, a lo de presidente todavía no me acostumbro.
-Eh… claro, profesor, quisiera que me volviese a explicar lo de ese prototipo que, al parecer, la compañía ha estado desarrollando.

El viejo científico sonrío satisfecho enfundado en su traje de pana y retomó la conversación con el mismo tono con el que le hubiera dado una clase magistral.

-Lo que hemos logrado mi querido muchacho es aunar las ideas de la física más audaz con la química biológica y la psicología humana básica.

-Entiendo señor presi… profesor, pero se supone que la compañía se dedica a la venta de amuletos que ayuden a lo que vulgarmente se conoce como conquista amorosa. Así que no acabo de ver la relación…

Otra vez esa irritante sonrisa.

-¡Querido muchacho! ¿No es evidente? Todos esos productos son paparruchas incapaces de pasar el más mínimo control de eficacia. En cambio, mi proyecto ha contado con las mentes más brillantes y con todo el rigor del método científico.

Estaba empezando a dolerle la cabeza.

-No lo pongo en duda señor, pero ¿le importaría hablarme un poco más del funcionamiento de ese prototipo?
-Claro, en realidad es muy sencillo. Supongamos que un joven conoce a una joven por la que se siente íntimamente interesado. Antes de contar con nuestro prototipo, al desdichado muchacho no le quedaba más remedio que someterse a la angustia y estrés de efectuar una aproximación romántica de incierto resultado. En su lugar, nosotros le ofrecemos la posibilidad de, simplemente, someter a la encantadora jovencita a un test de compatibilidad y atracción mejorada.

¿Era él o empezaba a hacer demasiado calor?

-Simplemente…
-Sí. Cuando la chica, o el chico, se introduzca en el prototipo, éste comenzará realizándole un encefalograma focalizado en áreas asociadas a sentimientos y reconocimiento sensorial, que determinará el nivel de atractivo que despierta, en el sujeto, su potencial pareja. A continuación, un análisis de químicos volátiles inferirá si el sujeto se encuentra en un estado receptivo al romanticismo. Ambas pruebas serán procesadas conjuntamente para obtener el valor del Estadístico de Viabilidad Interpersonal, o como prefiero llamarlo yo, el Número del Amor.

No sabía que se podía sudar tanto en un traje tan caro.

-El Número del Amor…

-Si el resultado supera el umbral establecido, el prototipo pasa a modo de atracción mejorada y aplica un campo de reordenamiento cuántico sobre el sujeto y su potencial pareja, para desaparear sus respectivos espines, pero en sentidos opuestos, lo que evidentemente, provoca entre ellos una atracción a nivel subatómico a la que difícilmente podrían resistirse.

-Evidentemente… Señor, me permito recordarle que somos una compañía que destina mil millones a marketing y diez a investigación. Como recordará usted fue promocionado a la presidencia desde el departamento de I+D para contrarrestar la mala prensa por el fraude de las pulseras latin-lover™.

-Soy perfectamente consciente muchacho, pero eso no ha sido óbice para que a lo largo de este año hiciera una pequeña redistribución presupuestaria.

Gracias a Dios, por fin al tema.

-El Consejo ya se ha percatado señor, por eso mismo el vicepresidente me encargó concertar esta reunión. ¿Cuánto exactamente ha costado ese prototipo?

-Bueno, la contabilidad no es mi especialidad, pero euro arriba euro abajo, unos mil diez millones.

¿Qué brazo era el que dolía antes de un infarto?

-Entiendo… ¿Y cuando prevé que podríamos vender el producto en tiendas?

-¿Tiendas? Bueno, ahora mismo estamos hablando de un prototipo de 2,6 toneladas, creo que sería más adecuado trabajar por encargo.

Ojalá no fuera el izquierdo.

-2,6 toneladas… Tal vez… garantizando efectividad…

-No tan rápido hijo, garantizar efectividad todavía no es posible, de momento los resultados no son del todo concluyentes, aunque creo que con más pruebas podríamos lograr una mejora considerable y…

Que el viejo lo despidiera, qué importaba ya…

-Disculpe profesor, pero con esas dimensiones, un precio en el que prefiero no pensar y sin eficacia demostrada ¿cómo espera que lo introduzcamos en el mercado?

-No se preocupe muchacho, el mercado que espere. De momento piense en el artículo científico, esta vez podemos apuntar alto, sólo hay que enfocarlo como una prueba de concepto.

A luz, tenía que caminar hacia la luz.

-Tenga cuidado muchacho, no se acerque tanto a la ventana que es peligroso.
-Una prueba de concepto…