Pi

No siempre ha sido así. ¿Te acuerdas cuando te felicitaban por como escribías las cosas? Parece que fue en otra vida. ¿Y ahora qué? Ahora cuando alguien lee algo tuyo solo busca significancia e intervalos de confianza. Las flores solo valen dinero. ¿Cómo era esa frase que te volvía loco? Esa frase que leíste, y tuviste que releer para asentar la cabeza que empezaba a levitar. Decía… “no fueron las balas, fue el amor lo que mató a la bestia”, al lado un primate de doce metros. Que metáfora tan bella. Ya no hay nada de esto en tus días. Lo que no ha cambiado nada son las conversaciones que puedes mantener contigo mismo. Eso sigue igual, parece, además, que este whisky barato solo hace que acentuar las autoconversaciones. El yo. Aún puedo recordar la sensación de leer la frase. Ese orgasmo que sentía en la piel, era como si una presa de dopamina se rompiera y se lo llevara todo, unos segundos completos. Yo quería provocara esa sensación en los demás. En mi caso tampoco fueron las balas, fue la ciencia quien mató a la bestia.

¿Pero aún puedo? Claro que puedo, sigo vivo. ¿Vivo? Sigo vivo sí, este taburete que me separa del suelo me mantiene vivo, la barra en la que apoyo los codos que se unen a mi brazo y a mi mano y a mi cabeza me mantiene vivo. Qué triste que el sustento de mi vida dependa del mobiliario. Si de verdad siguiera vivo haría algo con la vida, lo que me recuerda que debería dar otro sorbo. Para ser el segundo vaso de Cutty llevo demasiadas horas aquí. ¡Va de un trago! ¡Uaghh! Este ardor suave sí que me confirma que estoy vivo. Puedo hacer cosas, sé que mi habilidad para abrumar a alguien con una verdad tan bella que te haga saltar los plomos sigue ahí. ¿Y si se lo cuento a ese? Está sentado a mi lado igual de vivo que yo. Debería practicar primero. ¡No! Practicar solo entorpecería las cosas, solo serás capaz de causar esa sensación si te la causas tú mismo a la vez. Es increíble como me puedo decir cosas a mí mismo en dos planos, voy a decir algo que sé, que conozco, pero hasta que no lo diga no será capaz de abrumarme. Lo hago.

-Em… Hola – Ni un leve giro del que tenía que ser mi interlocutor. - ¿Perdón? – Ahora levanta la cabeza un poco, vale me está mirando, tengo su atención. - Disculpe, ¿Qué sabe usted de Pi?

-¿Me habla a mí?

-Si a usted, le pregunto por Pi- Lo estoy a punto de hacer.

-Lo siento, no conozco a ningún Pi

-Pues él le conoce a usted, y seguro que usted conoce más de él de lo que ahora presupone. – Tengo que entrar en materia antes de que pierda del todo su atención. – Me refiero al número Pi.

-¿Por qué me tendría que conocer a mí el número Pi?

-Mm… - Puede que esa pregunta sea la mejor manera de empezar esto – Pi lo sabe todo, es un número irracional, infinito. Infinito ¿sabe?

-¿Y qué?

-En sus decimales se encuentran todas las posibles combinaciones de números que puedan existir, diga cualquier número, estará en Pi. La fecha de su nacimiento, la de su pareja, la de cualquier evento importante para usted, para mí o para sus nietos. Si lo codifica para que los números sean letras también aparecerá su nombre, el de este bar y el de todos los compuestos orgánicos que hay en este planeta. También aparecerá el de esa niña a la que nunca besó, el tren al que no se presentó… ¿Y qué pasa si lo convierte en un mapa de bits? Resultará una imagen, dentro de Pi encontrará la última cosa que verá antes de morir, la foto de su mejor momento, la cara de su peor enemigo y todo lo que ha sucedido desde siempre y lo que está por suceder. Todo está en Pi, toda la información de nuestro universo delante de nosotros, a nuestro alcance. – Levanto el vaso justo ahora, ya llega – Todo está aquí, en la pequeña circunferencia que forma el fondo de este vaso… - Recorre todo mi cuerpo, me abruma y se va calmando, espero que mi callado amigo lo haya notado. Me está mirando.

-Veo que alguien ha tenido un día peor que el mío. ¡Camarero! Yo pago la cuenta de este señor.

-Gracias. – Puede que no haya funcionado, no lo sabré nunca, puede que solo yo sea capaz de tener esa sensación. Pero es la primera vez que me gano un dinero haciendo esto.

-¿Sabe? Está bien lo de Pi, pero pueda que no sea normal, como usted.