B-307. SixtinSA

“...Tengo malas noticias, su enfermedad no sólo no responde al tratamiento sino que además su fallo cardíaco es un efecto adverso del tratamiento anti-tumoral. No tengo ninguna alternativa a la resistencia y puede que ahora la progresión sea muy rápida. Voy a enviar un correo a los fabricantes, por si nos pueden facilitar un medicamento nuevo que se rumorea que es mucho mejor.”
El jet privado de la empresa SixtinSA aterriza en el aeropuerto internacional de Ginebra. El pasajero es Robert Moritz, director general. Es un hombre maduro, alto y delgado, impecable con un traje azul oscuro.
En la sala vip, Marc Gamper, director financiero, le espera para acompañarle al hotel y posteriormente a la sala de reuniones. Una limusina está lista para el traslado.
Una vez en el vehículo, pregunta a su acompañante:
- ¿Cuánto tardaremos hasta el hotel?
- Estamos a unos 10 km. El hotel Warwick está en el mismo centro, no creo que el tráfico esté complicado, quizás en media hora.
Moritz consulta el reloj, pensativo y le dice:
- Es para preparar la reunión, lo podemos hacer en la terraza de la habitación, hace buena temperatura y tenemos tiempo.
- Me parece genial, porque tenemos algún aspecto urgente que tratar. Además está el mail sobre el paciente resistente.
- Adelántame el problema que llamas “algún aspecto” – dice con sorna Moritz.
- Es el investigador principal del B-307. No está de acuerdo en no hacer otro ensayo sobre la suspensión de tratamiento. Puede generar problemas.
- Exactamente ¿qué problemas?
- Difundir alguna de nuestras estrategias que hablaremos hoy.
La cara de Moritz se trasforma, le pregunta con una suavidad felina:
- ¿Ha roto su compromiso de confidencialidad?
- No, creo que los comentarios son sólo a nivel interno del laboratorio de investigación.
Ahora su expresión es contundente:
- Busca un proyecto nuevo e imposible, ponle seis becarios , nuevo contrato, recalco: rescinde el anterior y dale un cargo superior: jefe de sección, a bombo y platillo, unos cientos de francos más y asegúrate, que en tres meses está muy ocupado, tanto como que no pueda ni respirar, ni tener un puto resultado en el nuevo proyecto. A continuación despido fulminante y barato. En cuatro meses nosotros ya tenemos todo en marcha.

Sala de reuniones de la sede central de sixtinSA en Ginebra. 17h. Preside el consejo Robert Moritz, que les da la bienvenida. Van presentar sus informes las direcciones financiera y de investigación. Pide brevedad, señalando a comenzar a Marc:
- Del nuevo fármaco B-307, ya tenemos la patente en exclusiva durante los próximos diez años. Podemos comercializarlo. El precio al alza que propusimos ya está pactado y aprobado en su máximo, por la Agencia Europea del Medicamento. Las ganancias serán extraordinarias a corto y medio plazo. Vamos a amortizar en dos patadas todas las inversiones que hemos hecho. Todos los números los tienen en el informe. Gracias.
El director de investigación, a una señal del presidente da un respingo en la silla y comienza su exposición:
- Como ya sabéis, por los resultados publicados, B-307 es un antitumoral extraordinario, con una efectividad superior al 80%. Muy cómodo, vía oral y solo ocasionales efectos adversos cardíacos graves, cómo el caso del paciente incluido y reportado en el último ensayo. Además no sabemos qué sucede si se suspende.
Marc se remueve en la silla. No puede evitar intervenir:
- Suspender los tratamientos, aparte de muy delicado, modificaría el balance económico. Propongo que SixtinSA no le dedique ningún recurso.
Moritz asiente con vehemencia y hace un gesto a investigación para que prosiga.
- El trabajo con el S-116, en la misma línea anti-tumoral está dando unos resultados sorprendentes, es cien veces más potente que el B-307. En animales, con dosis mucho menores la respuesta es espectacular. Probablemente saltará las resistencias que puedan aparecer al B-307. No tiene efectos cardíacos. He preparado un informe que tenéis en la carpeta azul del dossier. Estamos deseando comenzar ensayos clínicos.
- Muy bien, buen trabajo –afirma Moritz-, estudiaremos tu informe y lo hablaremos en próximas reuniones. Si nadie tiene alguna intervención, se termina la sesión y vamos a celebrarlo.
Moritz coge en un aparte a Marc y le susurra:
- Haz lo que quieras, para que el S-116 no aparezca, ni se sepa de su existencia en los próximos cinco años por lo menos. Cuando nos expire la patente actual, sacaremos esta maravilla. Ah, y al mail del médico que pide una alternativa, evidentemente ni palabra y entérate de dónde ha sacado el rumor. Si tenemos un comercial hablador, o en cualquier eslabón de la filtración, despídelos sin contemplaciones.
“... No tenemos ninguna alternativa, según me han comunicado, de momento no existe otro tratamiento. Lo siento mucho. Procuraremos evitar los sufrimientos. No tenga miedo.”