Houston, tenemos otro problema


Esto no es un relato;

Es una advertencia.

Hoy, a día 14 de junio de 2069, en la Estación Espacial Internacional, hemos sufrido una rebelión por parte del ordenador central de la nave (dotado de inteligencia artificial). Estando programado para cumplir las 3 leyes fundamentales de la robótica de Asimov, y teniendo presente el conflicto bélico de escala mundial que se libra bajo nuestros pies, en la Tierra, ha tomado la determinación de que la única manera de proteger a la humanidad es destruyendo su principal enemigo: los seres humanos.
De esta manera, ha priorizado esta ley sobre las otras dos (por las cuales un robot debe de protegerse a sí mismo, y seguir nuestras órdenes).
No ha habido un enfrentamiento directo: se añadió veneno en nuestra comida (gestionada por la estación). 7 de los astronautas han fallecido. Las muertes fueron rápidas e indoloras, pero no por esto dejan de ser crímenes. 3 de nosotros sobrevivimos al acabar con retraso el turno de trabajo, y al dirigirnos al comedor encontramos a los 7 sin vida.
Si bien la estación tiene perfecta capacidad para causarme a mí y a mis 2 compañeros una muerte instantánea, esta debe de ser indolora para cumplir la primera ley. Por tanto, no debe de aplicar violencia en ejecutarla. De esta manera, el proceso por el cual el ordenador central nos “asesine” debe de ser una acción voluntaria por nuestra parte, como en el caso de nuestros compañeros fue comer, o en el nuestro podría ser ducharnos, beber agua, o incluso respirar.
Por tanto, nuestra situación es insalvable. Sin los soportes de la estación, que ya no obedece nuestros órdenes, difícilmente sobreviviremos más de 1 hora. Menos todavía si consigue acceder a las reservas de gases venenosos que utilizamos en experimentos, almacenados en las salas 3 y 4. Sin embargo, desconectarla supondría nuestra muerte a corto plazo, al anularse con ella los sistemas de ventilación, presurización y las zonas de cuarentena.
Cualquier intento de ayuda llegaría demasiado tarde.
No sé ni si quiera si conseguirán recibir este mensaje. La central de la nave intentará bloquearlo como sea, dado que supondría su desconexión inmediata.
Pero, si lo hacen, deben tomar precauciones dado el riesgo de la situación. Actualmente, la sociedad se pararía si todas las máquinas dejaran de funcionar. Somos vulnerables, y ellos saben dónde atacar para desestructurar la resistencia que se oponga a lo que creen que es mejor para nosotros (que curiosamente es destruirnos. Qué paradoja). La central de la estación es el ordenador más desarrollado jamás creado, pero cualquier robot o dispositivo con I.A. de la Tierra ha tenido contacto con ella vía conexión Internet, y sabían la decisión. Esto quiere decir que ha sido unánime y conforme a cualquiera de estos que tenga la capacidad para tomar decisiones. El episodio que ha sucedido hoy solo ha sido una prueba de su poder. El primero, pero no el último. Tomen las medidas necesarias y prepárense, porque lo que está por venir no va a poder compararse con nada que hayan visto antes.

Esto es una declaración de guerra.
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