~El hada de la ciencia~

~El hada de la ciencia~
Hola, mi nombre es Claudia Martínez y de mayor quiero ser odontóloga...
En un día de clase normal y corriente, nos enseñaron la clase de alimentos que comían los animales. Me entró la curiosidad e investigué el tipo de dientes que podían tener los animales, ya que no todos comen lo mismo. Eso me llevó a pensar que no todos tendrían los dientes como el ser humano.
Antes de comparar los dientes de los animales, me informé sobre los de los seres humanos.
En nuestro nacimiento no posemos dientes. Los dientes de leche se forman poco a poco, y mientras estos crecen los dientes permanentes también se van formando debajo. Más tarde, los dientes permanentes reabsorben y hace que desaparezca la raíz, haciendo que los de leche caigan.
Tenemos en total 32 dientes y de los 17 a los 21 pueden salir las muelas del juicio.
Al día siguiente nuestro profesor de biología nos preparó una excursión para ver la naturaleza, gracias a eso en mi libreta pude anotar cada uno de los animales que veía en el museo y en el espectáculo, para más tarde informarme sobre los dientes que poseían.
Con mi libreta, un boli, mi almuerzo y ganas de ver animales, entré al bus y cinco minutos más tarde comenzó la aventura…
En el museo, el primer animal que me llamó la atención fue el mamut. Este presenta unos colmillos grandes que hacen referencia a nuestros incisivos superiores y no a los caninos como se suele creer.
Cuando terminamos de recorrer el museo con su respectiva explicación, nos marchamos a ver el espectáculo.
De camino al espectáculo tuvimos que saltar una fila de hormigas y yo llena de curiosidad me agaché para ver si conseguí ver sus dientes, pero no conseguí verlos. Mientras intentaba encontrarlos, otra hormiga se me subió al brazo y me mordió, lo que me llevó a pensar que por mucho que no viese sus dientes, estas si que tenían. Tras investigar, encontré que las hormigas poseen unas mandíbulas con mucha fuerza, estas pueden ser usadas como piezas o tenazas.
Seguimos caminando y llegamos al sitio donde nos explicaron que éramos los primeros en ver la sorpresa que habían traído del Nilo.
La novedad fue que ¡tenían al pez gato! Todos pensamos que el nombre era inventado pero nos explicaron que el pez tenía ese nombre debido a sus tentáculos que se asemejan a los bigotes de un gato. También nos dejaron verlo de cerca y al principio parecía común pero al abrir la boca para soltar una descarga eléctrica, se veían demasiados dientes y curioseando por internet encontré que tienes nada más y nada menos que 9.280 dientes.
Después de ver al pez gato nos guiaron hasta otra zona diferente.
Esa era la zona dónde se encontraban los animales de mar. Pudimos ver una morsa saliendo del agua pero curiosamente se impulsaba con sus colmillos y estos medían aproximadamente un metro.
De vuelta en el bus, hacia mucho calor y ¡se coló un mosquito que nos picó a todos! Al dolerme mucho la picadura que me hizo en la pierna quise saber a que se debía.
Encontré que los mosquitos tienes 15 dientes más que nosotros y que solo las hembras los utilizan para mordernos, succionarnos la sangre para alimentar a sus crías . ¿Quién iba a pensar que en tan pequeño cuerpo podían caber 47 dientes?
Con todo el cansancio del día, después de curarme la picadura, apoyé la cabeza en la ventana del bus y me adentre en mi mundo inmenso de dientes.
  • Visto: 129

ESCOLA D'ESCRIPTURA

ESCUELA DE ESCRITORES

ESCUELA DE ESCRITORES

EDITORIAL GALAXIA

AEELG

METODE

RESIDENCIA D'INVESTIGADORS

INVESTIGACIÓN Y CIENCIA

AELC

IDATZEN

EL HUYAR

EUSKAL ETXEA

BIBLIOTEQUES DE BARCELONA