Esperanza en paralelo

Suena el despertador.
Marilén permanece unos minutos en la cama. Las últimas sensaciones de su sueño la siguen envolviendo en una densa neblina de la que no consigue desprenderse.
En su mente permanece la imagen de su madre mirándola con ojos vacíos. "No me entiendes -parecen decirle-, no entiendes nada". Su mirada refleja desconcierto. "¿Quién eres? No te conozco. Vete de mi casa. Me quieres robar. Todos me quieren robar".
Marilén trata de alejar la persistente sensación de tristeza con la que se despierta cada día desde hace... ¿Cuánto? ¿Un año ya?
Vuelve a la realidad. Mamá ya no está -piensa-, ya no sufre. Tengo que ir a trabajar. Se hace tarde.
Marilén es profesora de Física Cuántica en la universidad. La misma en la que hace años se doctoró en Ciencias Físicas. No había muchas chicas entonces que estudiaran esta carrera. "Las ciencias son más de chicos -se solía decir". Ahora se siente satisfecha viendo crecer año tras año el número de mujeres en sus clases.
Es tarde. Sale rápido de casa.
Hoy tiene que dar una conferencia. Sabe que la sala se llenará. Hay mucho interés en el tema. Hablará sobre la Teoría de los Universos Paralelos, sobre su relación con la Mecánica Cuántica y la Teoría de Cuerdas. Nombrará las últimas hipótesis que explican que los multiversos no solo existen, sino que incluso interactúan entre ellos. ¿Podrían llegar a influirse dos universos? ¿Podría ocurrir que uno condicionara los acontecimientos del otro? Según las últimas teorías, eso sería muy improbable, aunque no imposible...

Suena el despertador.
Katrina permanece unos minutos en la cama. Las últimas sensaciones de su sueño la siguen envolviendo en una densa neblina de la que no consigue desprenderse.
Lo primero que le viene a la cabeza al volver a la realidad es el estado de su investigación. Forma parte de un grupo de científicos que estudia el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer con terapia génica. Tratan de desarrollar un fármaco que, mediante la introducción de un gen en las células cerebrales, consiga ralentizar el mecanismo de destrucción de dichas células y, por tanto, frenar o incluso curar la enfermedad.
Aunque le fascina su trabajo, reconoce que su labor es lenta. Le resulta duro aceptar que el esfuerzo diario de tantas personas investigando necesita tiempo, años, para obtener resultados concretos, progresos reales que ayuden a mejorar la calidad de vida de los pacientes y a retrasar la enfermedad. "Estamos cerca -piensa-. Los últimos resultados son prometedores". ¿Cuántas veces se repite la gran pregunta?: "¿Podremos curar algún día el alzheimer?"
Solo tiene una respuesta: seguir trabajando, seguir investigando.

Marilén está cansada. Ha sido un día intenso. Cierra los ojos. Poco a poco, la realidad se hace difusa y la habitación que la rodea va cambiando. Ahora se parece más a un recuerdo. ¿Qué es? Sí, es su dormitorio de niña, en casa de sus padres. Mamá se acerca. "Tienes que recoger -le dice-. Pronto llegarán las visitas". Hoy mamá parece más joven. Está contenta. Hay vida en sus ojos. Incluso reconoce a su hija. "Pero, ¿no había perdido la memoria? ¿Se ha curado? -se pregunta en voz alta". "No, el alzheimer aún no se cura -responde Katrina-. Pero estamos cerca. Los tratamientos empiezan a dar resultados. Seguimos avanzando. Seguimos investigando".
Marilén se siente confundida. ¿Con quién está hablando? ¿Quién es esa otra figura en la habitación? ¿Es ella misma? La mira. Se reconoce en ella. Mira a su madre. Se sientan. Charlan. Planean el día. Hablan del tiempo, de los estudios, del futuro. "Ya lo he decidido -le dice a su madre- quiero ser científica: investigadora".

Suena el despertador.
Los recuerdos se agolpan en la mente de Marilén. Bailan como piezas de un puzle desordenado que se niegan a ocupar su sitio: genes, universos paralelos, Katrina, alzheimer, su antigua casa, el dormitorio, su madre recuperada, sus conversaciones, sus risas...
Al fin logra abrir los ojos. Está contenta. ¿Qué ha pasado? ¿Qué ha sido diferente esta noche? Como viniendo de otro mundo, escucha su propia voz con ecos en paralelo: "Estamos cerca. Los tratamientos empiezan a dar resultados".
Hoy el recuerdo de su madre ha cambiado. Vuelve a ser el de antes de la enfermedad. Un recuerdo de esperanza.
¿Pueden interactuar dos universos? ¿Se llegará a curar el alzheimer? Seguimos avanzando. Seguimos investigando.
  • Visto: 90

ESCOLA D'ESCRIPTURA

ESCUELA DE ESCRITORES

ESCUELA DE ESCRITORES

EDITORIAL GALAXIA

AEELG

METODE

RESIDENCIA D'INVESTIGADORS

INVESTIGACIÓN Y CIENCIA

AELC

IDATZEN

EL HUYAR

EUSKAL ETXEA

BIBLIOTEQUES DE BARCELONA