POL Y FRAN EN 15 FORMAS DE CALENTAR UN VASO DE LECHE

Pol y yo pasamos los días en nuestra Batcueva destripando youtubes, jugando a la Play, rollplaying y haciendo de makers. Aquel día, sin embargo, tenía preparado algo diferente.

- ¡Buenas tardes, estimados amigos y colegas! Os he reunido aquí porque mañana tendrá lugar el concurso que premia al que plantee la solución más original al importante problema de “cómo calentar un vaso de leche”. Pues bien, me gustaría proponeros que participásemos y que, literalmente, aplastáramos a los niñatos de 2º C.
- Fran, la idea me parece bien. Pero ya que vas a poner fotos en todas las sillas excepto en la tuya y en la mía ¿Por qué no escoges fotos de actrices o de superheroínas?
- Pues porque necesitamos inspiración, no distracción. Einstein, Curie, Bohr, Pauling, Darwin, Pascal, Lovelace, … ¿qué mejores modelos quieres que estos Siete Magníficos?
- Tío, esos no son los siete magníficos, faltan, por lo menos, Newton, el crack de Feynman y Mr. Spock.
- ¿Podemos volver al tema? Como iba diciendo, además de calentar un vaso de leche de forma original, yo añadiría que debe ser un método elegante. Esto excluye toda solución trivial, como usar un fogón de gas, vitrocerámica, microondas, horno, fuego de leña o carbón, una vela de cera o aceite, etc.
- Esto es muy fácil, pintamos el vaso de negro y lo ponemos al sol.
- ¿Un mini-horno solar? Um… Muy visto.
- Pues lo ponemos encima del radiador. Pero a cierta distancia, para que se caliente no por conducción, sino por convección.
- Aburrido. Además, te tirarías horas. Yo estaba pensando en algo más transgresor. Imagínate transferir energía cinética mediante un baño de ultrasonidos. Si el oído percibe el sonido entre 20Hz y 20KHz, y un baño de ultrasonidos funciona entre 30kHz y 50KHz, creo que lo podríamos conseguir poniendo un disco a doble velocidad y acoplando el altavoz a un baño de agua. ¿Te imaginas? ¡estaría guay! ¡Podríamos calentar la leche poniéndole a Metallica!
- Suena bien…
- ¿Sabrá distinta la leche en función de con que música la calientes?
- Solo tengo una objeción. Realmente, este invento no es más que una versión aparatosa del tradicional baño maría.
- Oh tío, ¡qué bajón!
- ¿Qué te parece rodear el vaso con un cable y pasar mucha corriente para que se caliente por efecto Joule?
- Eso es un hervidor de agua con la resistencia por fuera. Pero espera, si en vez de usar la carga del electrón, usamos su entropía, entonces ya molaría ¿no crees?
- ¿Te refieres a hacer el vaso de algún material con una transición de fase exotérmica?
- No, estaba pensando en el efecto Peltier: usar un material que al aplicarle un voltaje genere una diferencia de temperatura.
- Oh, grande, los míticos termoeléctricos… Pero las neveritas esas para el vino, ¿no funcionan así?
- Ostras, es verdad. ¡Ya está todo inventado!
- ¡Qué va! Seguro que se nos ocurre algo.
- No se…
- Podríamos usar la radiación infrarroja que emite un cuerpo negro. Si hacemos incidir la radiación en el vaso de leche, lo calentaría. Por ejemplo, podríamos usar la plancha de la ropa como cuerpo negro, cuando la enchufas se calienta mazo y al rojo vivo te digo yo que la leche a diez centímetros hierve.
- ¡Qué buena! Ésta me gusta… pero, espera ¿no sería eso otra versión del vaso negro y el sol?
- Buf, sí, me repito.
- Aunque eso de tomar leche a la plancha, ¡mola mucho!
- Ja, ja, ja. ¡Total!
- Se me está ocurriendo algo… Señora Curie ¿qué le parece usar la energía liberada por la descomposición de átomos radioactivos?
- No sé, suena un poco peligroso …
- Qué va tío, podríamos usar un vaso hecho de plomo con una capita interior de 238PuO2, cómo en los generadores espaciales de radioisótopos…
- No sé, tío, sería el vaso más pesado del mundo, y beber leche radiactiva… Pero si lo que queremos es energía química, ¿por qué no lo calentamos usando una explosión? Eso sería muy espectacular.
- Y matar al jurado de paso… no está mal.
- Vale, vale, pues usemos energía química animal.
- ¿Poniendo el vaso en tu sobaco?
- No, algo más drástico. Calentarlo metabólicamente. Le damos el vaso de leche a un murciélago y le hacemos que lo regurgite.
- ¡Qué asco!
- Ahí ganábamos fijo.
- Ni de coña.
- Pero eran unas risas.
- Eso sí.
- Talvez lo de los ultrasonidos no era tan mala idea.
- Psi.
- Si lo pudiéramos calentar con unos auriculares conectados al móvil…
- Ahí me has gustado ¿buscamos una app para acelerar música?
- Venga. Aprovechemos la banda ancha de nuestra Batcueva.
- Lo vamos a petar.
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