LA PARADOJA DE LAS DOS GEMELAS SIN WHATSAPP

Pongamos que se llaman Marisa y Felisa. Nacieron el mismo día, un 29 de junio, lo más curioso es que nacieron casi a la misma hora…y de la misma madre; eran gemelas. Causaron gran conmoción en su familia: dos niñas, dos cunitas, dos biberones, dos vestiditos… Parecían exactamente iguales pero fue pasando el tiempo y sus gustos fueron definiéndose hacia temas diferentes.
Felisa era artista, le encantaba pintar; y creativa, ganó varios concursos de pintura.
Marisa, en cambio, se interesaba cada vez por las ciencias, en concreto por la física y tras años de estudio consiguió entrar como investigadora en la NASA.
Un día cualquiera de un año cualquiera, le propusieron entrar en un experimento piloto: la comprobación de una parte de la teoría de la relatividad de Einstein. Debía subir en un cohete y viajar a una velocidad muy próxima a la velocidad de la luz durante dos años.
Le costó mucho decidirse pues iba a ser la primera vez que pasase tanto tiempo lejos de su hermana Felisa ( sabéis que los gemelos tienen un lazo muy especial que les une).
Llego el gran día. Marisa, lentamente, con cierto miedo, subió al cohete en el que empezaba su gran aventura. Felisa observaba el momento con una mezcla de orgullo, pena y miedo a la vez.
Comenzó el viaje. Se produjo el despegue sin más incidentes y Marisa se puedo relajar cantando Space Oddity tranquilamente sentada ante el panel de control de su cohete; un sueño que se convertía en realidad, la primera mujer ¡y gemela! Que surcaba el espacio. Todo había salido a la perfección.
Pero la soledad es muy dura, más aun teniendo una hermana gemela y entonces Marisa quiso comunicarse con su hermana Felisa. ¿Que podía hacer? Toda la vida habían hablado por WhatsApp. Eran dos hermanas de finales del siglo XX. También por Skype e incluso facetime pero ahora ¿que podrían hacer?
Con todos estos pensamientos fue pasando el tiempo, Felisa siguió ganando premios de pintura por sus obras y Marisa procedió a realizar las medidas para las que había emprendido el viaje y, casi sin darse cuenta, los dos años terminaron.
Ambas estaban muy nerviosas, emocionadas con el reencuentro. ¡Tenían tantas cosas que contarse!
Lo que ninguna sabía es que a partir del momento en el que comenzó la gran aventura ya nada iba a volver a ser como antes.
El aterrizaje iba a ser a la hora prevista, Felisa tenía su reloj perfectamente sincronizado con los relojes de los laboratorios de la NASA pero…la primera sorpresa fue cuando se dio cuenta que el cohete se retrasaba…¿habría ido algo mal? Pero no, en seguida apareció y sin ningún indicio de haber sufrido daños. Se abrió la puerta y….apareció Marisa.
La emoción les nubló la vista, pero ambas hermanas se dieron cuenta rápido de que algo entre ellas había cambiado para siempre…algo que a penas podía percibirse pero que era real….desde ese momento las gemelas dejaban de ser gemelas.
¿Cómo pudo ser esto? Habrá que preguntárselo a Einstein o más bien se lo tendríamos que preguntar a Marisa que se pasó dos años realizando medidas experimentales para comprobar la teoría. Por algo esta historia recibe el nombre de paradoja, la paradoja de las gemelas sin whatsapp en nuestro caso.
Para la gemela de la nave el tiempo había transcurrido más lento que para la gemela que se había quedado en tierra. ¿Será una historia de ciencia ficción? .¿Me habré inventado la historia de Felisa y de Marisa? ¿Pudo haber pasado de verdad?
Pues habrá que preguntárselo a Felisa y a Marisa porque Marisa decidió que ya no volvería a hacer viajes espaciales. Dos años tan alejada de su hermana ex gemela había sido demasiado tiempo y si seguía viajando a tanta velocidad los cambios podrían ser demasiado peligrosos. Ambas llevan una tranquila vida sin eventos tan importantes pero todo el mundo sabe que las gemelas ya no tienen la misma edad, ¿o sí?
  • Visto: 201

ESCOLA D'ESCRIPTURA

ESCUELA DE ESCRITORES

ESCUELA DE ESCRITORES

EDITORIAL GALAXIA

AEELG

METODE

RESIDENCIA D'INVESTIGADORS

INVESTIGACIÓN Y CIENCIA

AELC

IDATZEN

EL HUYAR

EUSKAL ETXEA

BIBLIOTEQUES DE BARCELONA