Triángulo

Yo conocí a Ciencia. La conocí el día en que nací. Yo había decidido abandonar el mundo nada más respirarlo, pero ella dijo que no, que un cáncer de mama y un nacimiento prematuro no eran razones suficientes para volver por donde vine. Y así fue.

Desde entonces camino de su mano y ella me aconseja cuando debe o me deja equivocarme cuando debo. Verdaderamente… estoy enamorado de Ciencia.
Ella permite que mi cerebro tenga esa borrachera orgásmica que provoca el conocimiento, explicándome cada una de las cosas que se me antoja saber. Ella me enseñó que la distancia no existe, pues independientemente del significado de estar, puedo ir al lugar que quiera del mundo cuando desee. Ella me lleva al cielo y me da a conocer lo más profundo del océano. También me dice si debo salir de casa con abrigo o en tirantes. Ciencia me enseñó de dónde vengo, dónde estoy y por dónde iré, poniendo frente a mí no solo la imagen de su madre, Naturaleza, sino que, además, me dio un lenguaje para poder preguntarle y entender su respuesta. Qué suerte he tenido de conocer a Ciencia… soy una persona horrible.
Mientras Ciencia me prepara el desayuno y me indica el camino a seguir, yo, humano egoísta, le soy infiel con Arte a diario. Y es que Arte me escucha y entiende todos y cada uno de los sentimientos de los que Ciencia nunca sabrá, ni podrá comprender. Arte me deja llorar en su hombro cuando Ciencia me hace daño al no explicarme lo que siento, y me deja explotar el éxtasis que me llena el pecho cuando veo a Pasión. Con ella puedo olvidarme de que el resto del universo existe, pues somos ella y yo, solos, sin nada que nos alcance.

Ciencia y Arte no se llevan muy bien. Ciencia siempre recriminó a Arte que fuese tan cambiante como para que Ciencia no pudiese saber lo que haría, y Arte siempre reprocha a Ciencia que sea tan objetiva y no mida el momento y la situación donde hacer qué cosas. Ciencia vino a mí llorando porque Arte era más famosa que ella en todo el mundo y Arte me mostró sus lágrimas por ver que Ciencia siempre podía comprar cuanto necesitaba, mientras que ella no tenía, depende cuándo, dinero ni para pinceles. Ciencia odia que Arte sienta. Arte odia que Ciencia sepa.
Puede que alguien crea que Ciencia y Arte son tal para cual. Que lo que Ciencia explica con dos polos magnéticos opuestos, Arte lo resume en Yin y Yang. Lo que Arte ve como escultura, Ciencia lo ve como una perfecta sincronía entre átomos de calcio, carbono y oxígeno. Ciencia ve colores que ningún humano puede ver y Arte los mezcla en una puesta de sol. Ambas saben estar solas y acompañar a alguien y, atendiendo lo intrínseco de ellas, convergen a un mismo punto, llamado Belleza.

Yo conocí tarde a Arte. Quizás por eso me provoca emociones tan intensas, razón por la que olvido a Ciencia, pero, sin embargo, Arte me preocupa, tengo miedo de que siga tomando ese veneno que unos llaman Fama, otros llaman Éxito o Dinero. Como siempre permite que cualquiera haga uso de ella… claro, es normal que los más envenenados, los humanos, transformen la imaginación de Arte en imagen, desaprovechando su potencial… su razón de ser. Ojalá nunca olvide la prioritario de sí misma.
Eso es lo que más amo de Ciencia, que, aunque no comprenda mis sentimientos, me genera todos y cada uno de ellos. No piensa sobre si gusta más o menos, de si expresa lo que debe o no, ella llega a ese punto de Belleza comprendiéndose y estudiándose a sí misma, analizando cada túnel que debe atravesar para otorgarnos el placer de hablar con Naturaleza.

No sé si Ciencia algún día se cansará de mí y me dejará. No sé si siempre podrá entender que necesito de Arte y que Arte necesita de mí para no perderse. Espero poder vivir siempre cerca de ella, conociéndola cada vez más hasta que me enseñe que un sida o un accidente de tráfico no significa irte a vivir con Muerte. Que la explosión más poderosa del mundo no ha destruido tres ciudades árabes, sino que mide apenas unos milímetros y es capaz de dar luz a tres países enteros. Deseo poder verla yendo a Marte o al interior de un agujero negro y que me cuente qué es lo que ve.
Sé que tal vez sea arriesgado este triángulo amoroso que mantengo, pero es que nunca llegué a creer que, efectivamente, se puede estar enamorado de dos a la vez. ¿Por qué no iba a poderse? ¿Verdad?
  • Visto: 175