COLLAGE

Entre octubre y diciembre el salón de su casa es un enredo de cartulinas y papeles que se amontonan por todos lados.
Cada día después de desayunar, busca en revistas y periódicos palabras o figuras, recortes que en definitiva le servirán más tarde para componer las tarjetas de Navidad que enviará a su familia y amigos. Ellos las esperan como el mejor acontecimiento del año.
Los que las reciben no necesitan mirar el remitente, pues conocen quien, con cierta sorna y no pocos buenos deseos, se las envía. Del sobre puede salir la imagen compuesta de un gato de amplia sonrisa humana, una Gioconda de dientes colosales, o un hombre en una bañera que navega a la deriva en el mar.
Cada una de las tarjetas está hecha a medida de quien la recibirá. A la artista no le resulta fácil, pues ha olvidado muchos datos sobre los destinatarios. Se ayuda de una libreta en la que desde hace meses pega fotos y junto a ellas anota los gustos, aficiones de esas personas de las que no recuerda todo, pero que debieron ser importantes cuando todavía la enfermedad no se había despertado.
Ayer hizo una tarjeta para su modista. En ella le pide con guasa un vestuario para el próximo año de acuerdo a la nueva naturaleza que piensa adoptar. Añade como maniquíes posibles, la figura de una araña, de una gaviota y de un ratón de monte.
Ésta en la que trabaja hoy, es para alguien que no conoce pero que ha salido en el periódico. La noticia le ha interesado mucho, pues la entrevistada se dedica a salvar las imperfecciones, sustituir, combinar, y es evidente que artista y científica comparten intereses.
La tarjeta que compone representa el puzle de un cerebro hecho tiras y todo descolocado, con una dedicatoria de buenos deseos para la experta genetista de la universidad, en la que añade un ofrecimiento: «Señora de avanzada edad se ofrece como sujeto de ensayo, con contrato de exclusividad, para collage sobre su secuencia de ADN. Llamar por las tardes».

Homenaje a Wislawa Szymborska. Sobre su poema: “Del montón”
En el vestuario de la naturaleza
hay muchos trajes.
Traje de araña, de gaviota, de ratón de monte.
Cada uno, como hecho a medida,
se lleva dócilmente
hasta que se hace tiras.
…/….
Wislawa Szymborska. “Del montón”

  • Visto: 244