¡Menudo Laboratorio!

Si miras por el microscopio de la imaginación descubrirás un laboratorio diminuto: el de la Placa Petri. Para los que no sepáis qué narices es esto, os diré que se trata de una cajita circular y plana que los científicos utilizan para cultivar células, observar la germinación de semillas o examinar el comportamiento de pequeños organismos. Así que os podéis ir haciendo una idea sobre el microuniverso que se esconde ahí.
Os presentaré primero al Doctor Billy Rubina, un apasionado por todo lo amarillo, desde estudiar el carácter escurridizo de la piel de plátano, hasta terapia psicológica para la depresión con rayitos de sol, pasando por
la variedad de tonalidades de una yema de huevo. Estudios que han sido reconocidos con numerosos premios y medallas de oro, como no podría ser de otra manera, dada la querencia del insigne investigador por este color.
De la Doctora Esther Oides, a pesar de ser una eminencia en su área, todos comentan que tiene un carácter agrio. Quizá porque esté hípervitaminada e híperhormonada. Pero no puede evitarlo. Es intrínseco a su forma de ser y actuar. A muchos su trato cotidiano les pone del hígado. Y es que ser miembro de la familia Colesterol no tiene buena prensa.
Junto a su despacho, se encuentra el departamento de la Doctora Ameba Glucósida. La más pequeña y golosa de todas las investigadoras de Petri. Se pasa el día entre moléculas de tarta de chocolate, gotas de sirope de fresa, y haciendo helados de leche merengada con nitrógeno líquido. Todos la adoran por su dulce personalidad, aunque a veces pueda resultar un tanto empalagosa.
Al fondo del pasillo, a la derecha, se encuentra el mini árbol de la ciencia. Allí trabaja el Doctor Mono Sacar Ido. Un primate tan divertido como loco. Siempre se anda por las ramas y suele abastecer de plátanos al Doctor Billy Rubina . Y entre liana y liana, está enredado en el estudio de la evolución , con la esperanza del que el hombre involucione a simio.
Aislada en una burbuja, labora la física Eva Poración. Todo lo que toca lo convierte en gas o en vapor. Muy apreciada en épocas de inundaciones porque lo recoge todo en un pispás. Y últimamente muy solicitada en la cocina de vanguardia por sus fórmulas de cambio de estado, donde un vino de reserva puede convertirse en una nube roja que nos llueva gotas de Rioja.
Son cientimagos y cuentíficos.Seres invisibles al ojo humano que pueblan la Placa Petri. Donde los experimentos avanzan sobre la base de la ciencia e inspirados por la imaginación.